Los seguros para oficinas son ya un producto muy estandarizado en nuestra sociedad, no en vano supone el corazón neurálgico de nuestra actividad, sin embargo, no por estar banalizado debemos dejar de prestarle la adecuada atención a la hora de contratarlo.
Continente: Paredes, techos y suelo, así como todas las instalaciones fijas que en caso de mudanza no se llevaría a otra oficina. Indistintamente que sea Ud. propietario o inquilino, entendemos que la mejor forma de aseguramiento es a valor total, evita discusiones en caso de siniestro y su coste es prácticamente el mismo que un aseguramiento a primer riesgo (asegurar solo las obras de reforma).
Contenido: muebles, ordenadores, equipos multifunción, archivadores, cartuchos de tinta, todo lo que se pueda llevar en caso de trasladarse a otra oficina.
Responsabilidad Civil: por desgracia a veces se atascan o rompen nuestras tuberías y mojamos a los vecinos, o se produce un corto circuito que afecta a los vecinos de nuestra oficina, para eso está la garantía.
Daños eléctricos y electrónicos: daños que las sobre tensiones que no controlamos puedan producir a las instalaciones fijas o a nuestros equipos.
Paralización de la actividad: Nos parece una de las garantías más importantes que se deben contratar. Mal asunto tener un incendio parcial, una inundación o un robo de tal magnitud que nos impida seguir trabajando en ese local, pero peor aún es no poder seguir con la actividad por carecer de fondos para reiniciar, aunque sea parcialmente la misma.
Nuestros cálculos de precio están sobre la base de una indemnización diaria de 60 € al día durante tres meses, pero Ud. debe reflexionar sobre si por las características de su zona o del tipo de oficina, puede necesitar más, en cuyo caso no dude en consultarnos, no supondrá un sobrecoste importante.
Por supuesto el seguro de oficinas conlleva otras garantías importantes como los fenómenos de la naturaleza, el robo, rotura de cristales, sustitución de llaves, asistencia de profesionales, etc.